miércoles, 25 de febrero de 2009

¿La resurrección de Mickey Rourke?

Not to me. Para mí, nunca estuviste muerto. Quizás porque siempre me gustan los hombres ya vividos o quizás porque es Mickey Rourke, pero repito: para mí nunca estuviste muerto. Ni siquiera como actor. Si todavía recuerdo pelis suyas que no son de hace taaaanto tiempo. (Creo que me terminó de conquistar en Spun, es que sale taaaaaan sexy).

Una película de un director seguramente ya conocidos por muchos, Darren Aronosfky. Aunque la única película suya que vi fue Requiem for a dream, puedo decir que está entre mis películas preferidas ever.
Con The Wrestler me sucedieron muchas cosas. Es una película que entretiene, que puede poner la piel de gallina, que entristece, que hace fluir muchas sensaciones juntas.

Randy (el luchador que interpreta my loved Rourke) es un hombre muy vivido ya que tiene un trabajo mediocre los días de semana y los fines de semana sigue luchando. Aunque sus luchas son todas arregladas, las heridas que sufre físicamente son muy reales.

Pero un ataque al corazón lo hace pensar. Lo hace pensar en todo el tiempo que perdió, además del hecho de saber que no podrá volver a luchar, que siente que es lo único que puede hacer en este mundo.




Volcado en la compañía nocturna de Cassidy, stripper y madre soltera (aquella stripper que los hombres ya descartan por verla muy "madura", cosa curiosa con alguien como my lovely Marisa, dont u think?), encuentra en ella una confidente, casi una amiga y quizás quisiera algo más. Pero ella sabe que no puede traspasar límites con sus clientes.

Cuando ella lo hace recapacitar que estos momentos en que necesita compañía, no es la de ella, sino más bien la de su familia, aparece en escena, seguramente tras muchos años, su hija. En un principio ella no quiere saber nada pero él sabe convencerla, trayéndole relagos, recuerdos...



Lamentablemente, la relación no tarda en romperse una vez más.

Deprimido, sintiéndose muy solo, en un trabajo cada vez más insoportable, él decide, más allá de los pronósticos poco alentadores de su médico, volver a luchar. Sería la revancha de una pelea que el ganó unos 20 años atrás.

Como sea, no les cuento más porque creo que hasta ya he dicho más de lo que debería si es que no vieron el film. Sólo les agrego esto: el final es perfecto. No puedo explicarles lo satisfecha que me dejó la película, aún cuando termina y uno siente que quiere ver más. Y está bien, porque no había necesidad de nada más que ese desvanecimiento en negro de la pantalla y la música que comienza a sonar una vez más.



En fin, película más que recomendable. De aquellas que seguramente veré muchas veces.

2 comentarios:

Agost dijo...

yo la veo mañana!
el otro dia vi 9 semanas y media, es increible lo lindo que era este tipo....
que raro que no hayas mencionado a evan rachel wood en esta critica
besos

Joy dijo...

Evan no tiene tantas escenas como creí tendría, la verdad.